Tal día como hoy en 1974, Don Antonio Briva Miravent, Obispo metropolitano de Astorga y Administrador Apostólico de la sede vacante de Zamora, firmaba el decreto de constitución canónica de la hermandad y firma sus primeros estatutos.
 
Desde el verano de ese año de 1974, un grupo de zamoranos encabezados por Francisco Gustavo Cuesta de Reyna y con el apoyo de algunas personas del arrabal del Espíritu Santo proyecta la fundación de una nueva hermandad para la Semana Santa de Zamora. La cofradía tenía como objetivo promover el culto a Cristo en torno a la imagen del crucificado que había sido hallado en 1963 en la iglesia parroquial del barrio.
 
El viernes de Dolores siguiente, 21 de Marzo de 1975, realizaría su primera procesión penitencial hacia el atrio de la Santa Iglesia Catedral.
 
La fundación de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo se inscribe en las últimas fases de un proceso de renovación general de la Semana Santa de la ciudad. Esta fase comienza a mediados de la década de los 50 y va a tener como principales protagonistas, a miembros de las generaciones más jóvenes de las familias semanasanteras de Zamora.
 
Abrimos un año de celebración, que más allá de ver como una mera efeméride debe llevarnos, siguiendo la exhortación que nos ha dado SS el Papa Francisco, a contagiarnos por la "Alegría del Evangelio" y por el gozo de haber sido testigos de la fe durante estos cuarenta años. A sentirnos, tal y como el Papa nos dijo en su homilía de la Jornada Mundial de las Cofradías y la Piedad Popular en mayo de 2013, ese tesoro de la iglesia, esa fragua de santidad donde muchos han vivido con sencillez una relación intensa con el Señor.
 
No se trata de un aniversario al uso que siga criterios numéricos o matemáticos, como tampoco siguen un criterio matemático las más de cien referencias al número cuarenta que nos ofrece la Biblia. 
 
primera salida cristo espíritu santo
 
Para el libro sagrado cuarenta años era el símbolo de una generación, de una vida, de un tiempo suficientemente largo para realizar algo importante, un periodo de preparación, de espera, de cambio. Por este motivo cuarenta años son los que reina David; cuarenta años dura el éxodo del pueblo de Israel en el desierto hasta convertirse en el pueblo elegido por Dios y cuarenta son los años de bendición que vivió Job tras sus desgracias.
 
Pero cuarenta son también los días que dura el diluvio universal, cambio hacia una nueva humanidad; cuarenta los que permanece Moisés en el monte Sinaí, tras los cuales recibe de Dios las tablas de la Ley; cuarenta las jornadas que peregrina el profeta Elías en el desierto para encontrarse con Dios en Horeb; cuarenta días pasó Jesús en el desierto venciendo todas las tentaciones para pasar de su vida privada a la vida pública como mesías y cuarenta los días que se manifestó Resucitado antes de la Ascensión al cielo.
 
Queremos pensar que tras estos cuarenta años hemos alcanzado la mayoría de edad como corporación que testimonia de forma pública su fe en Jesucristo. Esperamos poder estar preparados para, tal y como nos recordaba el Papa en la homilía ya citada, seguir siendo células y piedras vivas, pulmón de fe y de vida cristiana, «puentes» y senderos para llevar a Cristo, para caminar con Él, siempre atentos a la caridad. 
 
A lo largo de estos cuarenta años la hermandad y quienes hemos asumido el trabajo de su gestión habremos tenido aciertos y errores, pero tal y como nos recuerda el Papa en su exhortación:
 
"Lo importante es no caminar solos, contar siempre con los hermanos (...) Hace falta ayudar a reconocer que el único camino consiste en aprender a encontrarse con los demás con la actitud adecuada, que es valorarlos y aceptarlos como compañeros de camino, sin resistencias internas. Mejor todavía, se trata de aprender a descubrir a Jesús en el rostro de los demás, en su voz, en sus reclamos. También es aprender a sufrir en un abrazo con Jesús crucificado cuando recibimos agresiones injustas o ingratitudes, sin cansarnos jamás de optar por la fraternidad".
 
Exhortación "Evangelii gaudium", pp. 19 y 47.
 
Sin duda hoy es un día de enhorabuena para todos los que hemos decidido ser "nazarenos" acompañando a nuestro Smo. Cristo del Espíritu Santo.
 
Un abrazo fraterno a todos.
 
Fotos:
 
Primera procesión de la Hermandad, Viernes de Dolores,  21 de Marzo de 1975. Foto Chamorro. Archivo de la Hermandad.
 
Misa de Acción de Gracias por el 50 aniversario del Hallazgo del Smo. Cristo del Espíritu Santo, 16 de junio de 2013. Alberto García Soto.

Compartir

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TechnoratiSubmit to Twitter